Otra vez, después de tanto tiempo. En su pueblo, en el mío, dónde nos solíamos reencontrar cada vez... y yo feliz, con el resto de la gente.
Ella callada caminando y luego metiéndose en casa, sin hablarme, después de tanto tiempo, y yo cambiando mi rostro, la pena trazándose a sus anchas en mi cara.
- ¿Pero por qué no me saludas...? ¿¿Por qué te vas..??
Y ella en silencio.
- Dímelo por favor, ¿Por qué no me dices nada?
-..... Me has olvidado.
Y cerró la puerta de su casa.
Mensajes de Morfeo
lunes, 13 de octubre de 2014
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Mensaje I
Otra vez volví a soñar con ella. Eva. La chica de la que estoy enamorada. Lo hemos dejado.. porque no nos hemos conocido en el momento apropiado digamos. Y aunque en la realidad, se supone que lo tengo todo bien asumido (aunque sé que mi comportamiento no es muy normal, la rapidez con que he aceptado los hechos me sigue asombrando a mi misma), en sueños... pierdo la cabeza por ella.
La última vez que hablamos, dejamos las cosas bien claras: "Sabes que puedes esperar de mi." Y por mi parte, lo mismo ella. Pero esta frase me persigue cada noche. Y a los hechos me remito.. que mis sueños son de lo más detallado y real, a veces están llenos incluso de ansiedad.
"Ella y yo, en mi casa. Todo iba bien, hasta que aparece Marina, una chica la cual no me ha caído nunca muy bien, por falsa más que nada. Ambas empiezan a hablar, hasta que llega el momento en que Marina le coge las manos a Eva, y ambas se van al cuarto situado al final del pasillo, en la derecha. Entonces es esa frase la que me persigue de nuevo. -Es lo que hablamos, y tienes que aceptarlo- Me digo, y me salgo a la terraza. Oigo sus voces, oigo sus risas. -Pero una cosa es que lo haga cuando tu no estas presente, y otra muy distinta es que se ría de ti, ¡debes sacarla de ahí! voy en dirección a la habitación y miro a través de la puerta entre abierta, creo que han terminado. Me voy, y me quema, me arde todo, me inunda una tristeza enorme... debo abrir esa puerta, debo enfrentarme, y me cuelo dentro. Eva y Marina en la cama.. desnudas. pero hay alguien más. Hay un chico en el suelo a cada lado de la cama... No siento. No reacciono. No hay fuerzas."
Abro los ojos... una vez más me doy cuenta, de que no puedo mantener esta situación. No te mientas... no lo tienes tan aceptado querida.
La última vez que hablamos, dejamos las cosas bien claras: "Sabes que puedes esperar de mi." Y por mi parte, lo mismo ella. Pero esta frase me persigue cada noche. Y a los hechos me remito.. que mis sueños son de lo más detallado y real, a veces están llenos incluso de ansiedad.
"Ella y yo, en mi casa. Todo iba bien, hasta que aparece Marina, una chica la cual no me ha caído nunca muy bien, por falsa más que nada. Ambas empiezan a hablar, hasta que llega el momento en que Marina le coge las manos a Eva, y ambas se van al cuarto situado al final del pasillo, en la derecha. Entonces es esa frase la que me persigue de nuevo. -Es lo que hablamos, y tienes que aceptarlo- Me digo, y me salgo a la terraza. Oigo sus voces, oigo sus risas. -Pero una cosa es que lo haga cuando tu no estas presente, y otra muy distinta es que se ría de ti, ¡debes sacarla de ahí! voy en dirección a la habitación y miro a través de la puerta entre abierta, creo que han terminado. Me voy, y me quema, me arde todo, me inunda una tristeza enorme... debo abrir esa puerta, debo enfrentarme, y me cuelo dentro. Eva y Marina en la cama.. desnudas. pero hay alguien más. Hay un chico en el suelo a cada lado de la cama... No siento. No reacciono. No hay fuerzas."
Abro los ojos... una vez más me doy cuenta, de que no puedo mantener esta situación. No te mientas... no lo tienes tan aceptado querida.
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